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martes, 7 de abril de 2015

10 cosas que veremos en la quinta temporada Game of Thrones


La espera ha sido larguísima, las fotos de rodaje han sido legión y los tráilers se las han apañado para dejarnos más ansiosos que Robb Stark el día de su boda. Pero todo se acaba, incluidos los intervalos entre las temporadas de Juego de tronos: este domingo 12 de abril, el culebrón medieval-fantástico de HBO volverá a las pantallas, para regalarnos una nueva ración de masacres, traiciones y mutilaciones en los Siete Reinos de Poniente y sus aledaños.

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Dados los enciclopédicos conocimientos que exige esta serie, y lo laberíntico de su desarrollo, nosotros hemos consultado a los maestres de la Ciudadela de Antigua para elaborar esta guía con cosas que tal vez veamos (o quizá no…) en estos 10 capítulos que se avecinan. Avisamos de que no nos hacemos responsables si los tejemanejes entre la cadena y George R. R. Martin (autor de Canción de hielo y fuego, el meganovelón en el que se basa la serie) han llevado a diferencias drásticas con el material publicado en los libros.

Dorne se calienta

Nuestra primera visita a Dorne, el más sureño de los Siete Reinos de Poniente, es uno de los acontecimientos más esperados del regreso de Juego de tronos. Y vaya que si vamos a amortizarlo: tras la muerte del príncipe Oberyn Martell (ese Pedro Pascal espachurrado) durante la etapa anterior del show, sus hijas Obara (Keisha Castle-Hughes), Nymeria (Jessica Henwick) y Tyene (Rosabell Laurenti Sellers) claman venganza. Y dado que a las chicas se las conoce popularmente como las ‘Serpientes de Arena’, podemos estar seguros de que ajustarán cuentas sea como sea. ¿Será capaz el príncipe Doran Martell (Alexander Siddig) de contener el conflicto? Por si esto fuese poco, resulta que Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau, ahora en funciones de embajador manco) ha decidido darse un garbeo por el lugar, en parte para cuidar de su, ejem, sobrina Myrcella (Nell Tiger Free) y en parte para escapar de su querida hermanita. ¿Sobrevivirá al viaje nuestro ‘Matarreyes’ favorito?

El lugar a donde van las prostitutas

Como todos sabemos, Tyrion (Peter Dinklage) acabó la temporada anterior en una situación apurada, por decirlo piadosamente. Tras cargar con el mochuelo del asesinato de Joffrey, y después de apiolar tanto a su ex amante Shae como a su ‘querido’ papá Lord Tywin, el miembro más bajito del clan Lannister se haya ahora en mitad de una fuga despendolada, que le llevará al continente de Essos. Además, según nos han revelado las fotos, su viaje tiene como meta el encuentro con reina en el exilio (y con dragones) a la que ahora le ha dado por liberar esclavos y conquistar ciudades a sangre y fuego. Si la idea de ver juntos a los dos personajes más carismáticos de la serie os hace salivar, lo entendemos… pero recordad que el camino hacia la Costa de los Esclavos es muy, muy largo, y que durante el mismo uno puede llevarse muchas sorpresas. Tal vez Tyrion tenga tiempo para encontrarse con algún personaje que ya conocemos. Y, con toda seguridad, lo tendrá de sobra para pasarlas canutas.

¿Qué pasa con la ‘khaleesi’?

Por si haber sobrevivido a su contacto con la cultura dothraki, a las intrigas de la ciudad de Quarth (convirtiendo la frase “¿Dónde están mis dragones?” en meme de internet) y a una súbita vocación de caudilla libertadora no fuera suficiente, Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) acabó la cuarta temporada de Juego de tronos tomando la ciudad de Meereen a sangre y fuego, despachando con cajas destempladas a su fiel Jorah Mormont (Iain Glen) después de que éste le llevara pagando las fantas desde 2011, y descubriendo que sus dragones habían desarrollado un súbito gusto por la carne de niño. En estas circunstancias, cualquiera optaría por tomarse la vida con calma y estudiar sus opciones cuidadosamente, pero si hay algo que se le dé bien a la khaleesi, eso es buscarse problemas: según hemos podido ver en el tráiler, su gestión política en la Costa de los Esclavos no está resultando demasiado popular. Algo que podría animarla a emprender la reconquista de Poniente de una maldita vez… o hacer que pierda la chaveta de una vez por todas, cual un coronel Kurtz femenino y medieval-fantástico. Aunque eso de “Los Lannister, los Baratheon, los Stark, los Tyrell… son como radios de una rueda. Y yo voy a romper esa rueda” quede de lo más aparente, ¿en qué contexto la oiremos pronunciarlo?

Cersei: una suegra salida del infierno

Ahora sabemos que Margaery Tyrell (Natalie Dormer) no es ninguna ingenua, que se le dio muy bien manipular a la pobre Sansa (Sophie Turner) y que su astucia al calentarle los bajos al desustanciao de Tommen (Dean-Charles Chapman) resulta una estrategia política muy amanosa. Cuando una sigue doncella tras haber enterrado a dos esposos, algo debe haber aprendido sobre el arte de intrigar. Pero esta florecilla tan voluptuosa ha encontrado a la horma de su zapato, y esa no es otra que la siempre tremenda Cersei (Lena Headey): ahora que Lord Tywin ha muerto, la rubia más mala del clan Lannister es la persona más poderosa de los Siete Reinos, algo que no sólo nos lleva a anticipar grandes masacres (si vives en Poniente y tu estatura es inferior a la media, será mejor que te escondas donde puedas), sino también muchas conspiraciones muy truculentas, un control obsesivo sobre todos aquellos que rodean a su hijo y, sobre todo, el deterioro de un equilibrio mental de por sí precario, con propensión a la tyrellfobia. ¿Se saldrá Cersei con la suya, imponiendo un reinado de terror, o verá cómo sus ardides le estallan entre las manos?

“¿Podemos vivir con los salvajes?”

A estas alturas, está claro que Jon Nieve (Kit Harrington) no es precisamente el hombre más avispado de la Guardia de la Noche, aunque sus recursos para sobrevivir (y para otras cosas: que se lo digan a la añorada Ygritte) sean abundantes. Por ello, la actual situación del bastardo de Ned Stark no puede menos que despertar nuestra curiosidad: con la plaza de Lord Comandante en espera de un nuevo inquilino, ‘Lord Nieve’ ha pasado de enfrentarse a un forajido sin escrúpulos, pero razonable, como Mance Rayder (Ciaran Hinds) a vérselas con Stannis Baratheon (Stephen Dillane), ese señor cuya predisposición al diálogo nos es tan conocida (bueno, tal vez no). Pero eso no es todo: si en esta serie hay alguien aún más obcecado en sus convicciones que Stannis, esa es Melisandre (Carice Van Houten). Y, dado que la sacerdotisa del Señor de la Luz se ha mudado también al Muro, cabe suponer que le faltará tiempo para caldear ese helado paraje con unas cuantas hogueras. Ante un panorama así, tal vez Jon deba exprimirse las neuronas para evitar una masacre, antes de que los Caminantes Blancos decidan comenzar por fin su invasión zombie y congelada. Y, si lo hace, tal vez tenga por delante una prometedora carrera política…

La Stark que vestía de negro

¡Ay, Sansa Stark! Con lo pura y lo inocente que tú eras, y acabaste la cuarta temporada hecha una vampiresa, con vestidazo negro y dispuesta a ser más conspiradora que nadie. Algo que no nos extraña, porque has aprendido las cosas de la doblez y las puñaladas a manos de todo un Meñique (Aidan Gillen). Así las cosas, tus andanzas en el Valle de Arryn nos interesan muchísimo: recordemos que, habiendo fallecido tu tía Lysa en ‘extrañas’ circunstancias (qué mala pata, caerse por la Puerta de la Luna justo cuando más convenía), uno de los señoríos más importantes de Poniente cuenta ahora con un gobernante tan poco capaz como el cretino de tu primo Robin (Lino Facioli). Un panorama idóneo, pues, para que tú saques a esa perra del infierno que llevas dentro, demostrando que estás dispuesta a cobrarte cada humillación, cada desprecio y cada bofetada que te dio Joffrey. Y nosotros que lo veamos… siempre que procures mantener a raya a ese maestro y protector tuyo, que parece empeñado en darte besitos a las primeras de cambio.

Labores de aguja en Braavos

Las palabras “Valar Morghulis” (“Todos los hombres mueren” en alto valyrio, por si alguien lo había olvidado) tienen usos insospechables. Por ejemplo, si se las dices a un marinero, y las acompañas con la presentación de cierta moneda, tienes garantizado un pasaje gratis para Braavos, esa ciudad llena de canales, de banqueros… y puede que de otras cosas. Si, como nosotros, eres fan de Arya Stark (Maisie Williams), estarás impaciente por descubrir cuáles son estas últimas, sobre todo teniendo en cuenta que la peque del clan Stark acabó la última temporada más proscrita que nunca, sin familia, sin amigos y habiendo abandonado a Sandor ‘Perro’ Clegane (Rory McCann) a una muerte más bien ignominiosa. Pero no nos preocupemos demasiado, porque Arya ha demostrado en los últimos tiempos una falta de escrúpulos casi absoluta y un inquietante talento en el arte de matar. Seguro que, allá donde va, hay alguien que podrá sacarle partido a esas habilidades tan prometedoras.

El Norte está lleno de frío

“Un hombre muerto tiene pocos secretos, un hombre desollado no tiene ninguno”: tras haber dejado clara su altura moral con aquello de la Boda Roja, el bueno de Roose Bolton (Michael McElhatton) está dispuesto a demostrar la validez de ese viejo dicho, ahora que se ha convertido en señor absoluto del Norte. Malas noticias para los habitantes del lugar, y no sólo porque Roose sea una sanguijuela, sino también porque eso le da carta blanca a su querido hijito Ramsay Bolton (Iwan Rheon) para seguir cometiendo atrocidades al por mayor y, sobre todo, para seguir dejando al pobre Theon Greyjoy (Alfie Allen) hecho un gurruñito. ¿Se quedará el heredero de las Islas del Hierro sin extremidades que amputar? ¿Decidirá que, con las que le quedan, ya no le merece la pena vivir? ¿Se decidirá por fin su hermana Yara (Gemma Whelan) a sacarle del pozo, o tendrá ésta preocupaciones más importantes de las que ocuparse en casa? Y, sobre todo, ¿tomará medidas algún clan norteño para sacudirse el yugo de los Bolton? Como esto último no sea así, acabaremos pensando que eso de “hombres tan duros como la tierra que habitan” era un timo de los gordos.

¿Dónde vas, Brienne, triste de tí?

Será por sus demostraciones de empoderamiento femenino (y con armadura), por lo bien que trata al pobre Pod (Daniel Portman) o porque, con todas las collejas que se ha llevado desde que la conocimos en 2012, no queda sino tenerle lástima. El caso es que Brienne de Tarth (Gwendoline Christie) se ha ganado un fandom tan masivo como merecido. Un fandom que, suponemos, debe estar pasando ahora las siete angustias: hechos un desastre tras la larguísima guerra civil, los Siete Reinos rebosan ahora de rufianes, malandrines, soldados desertores, bandidos sin escrúpulos y, en general, de ocasiones para que una adicta a desfacer entuertos y luchar por la justicia como Brienne se busque la ruina con cada paso que da. Todo ello, por supuesto, sin dejar de soñar con ese Jaime Lannister que podría corresponderla hasta cierto punto. Y no es por nada, pero los fans de las novelas originales siguen esperando la aparición de una tal Lady Corazón de Piedra, por más que las listas de reparto defrauden sus expectativas. Al fin y al cabo, ¿qué sería Juego de tronos sin las sorpresas?

Un Gorrión que puede picar

“¡Ay va, el de Brazil!”, pensamos muchos cuando vimos integrarse a Jonathan Pryce en el reparto de la serie. Y, efectivamente, aquí tenemos al actor que protagonizó la distopía de Terry Gilliam hace ya dos décadas. Aunque Pryce figure como intérprete del ‘Gorrión Supremo’, no te llames a engaño con el nombrecito: su personaje no es otro que el nuevo Septón Supremo, y por tanto la mayor autoridad religiosa de Poniente. Algo que pone en sus manos una autoridad enorme, máxime si contamos con que, en tiempos de conflicto y miseria, las masas suelen buscar consuelo en lo espiritual. ¿Se parecerá este nuevo jugador al papa Francisco, todo él buen rollito, o tendremos entre manos a un Torquemada dispuesto a convertir Desembarco del Rey en un lugar santo sin lugar para inmoralidades? Cualquiera sabe, pero teniendo en cuenta la serie de la que hablamos, cualquiera de las dos actitudes no traerá sino desgracias.


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